¿Por qué?

Vivimos en un mundo definido por la velocidad de los cambios. Un mundo que necesita cada vez más de ideas, de pensamientos, de valores humanistas, de la empatía. ¿Cómo dotamos de significado a los cambios de hoy?
Quienes se desenvuelven en las Humanidades y en las Ciencias Sociales suelen ser quienes plantean las preguntas esenciales. Los que cuestionan el status quo. Los que, en medio del vertiginoso ritmo de la inmediatez, de los resultados, de la productividad, se preguntan por el sentido de lo que hacemos, el sentido del ser humano.
¿De qué modo participamos en la globalización si no comprendemos quiénes somos y qué es aquello que nos hace singulares como personas, como ciudadanos, como nación? Sin las Humanidades no es posible traer al presente las lecciones del pasado, ni comprender mejor lo que nos hace humanos a través del arte y otras manifestaciones de la cultura, ni dotar a los acelerados cambios científicos y tecnológicos de un marco ético. Sin las Ciencias Sociales -como la Economía, la Sociología, la Geografía-, no es posible transformar el crecimiento económico en verdadero desarrollo: aquel que, más que riqueza, lo que crea es una sociedad equitativa, justa, creativa, humana.
Textos y entrevistas del sitio: Carmen Sepúlveda, periodista.

Qué hace un tobogán en una sala de clases

Agosto, 2015 | Calidad de vida, Educación, Entrevista, Visitas

Lluís Tarín

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Los niños de Barcelona lo exigieron cuando los directores de la escuela jesuita Horizonte 2020 les preguntaron ¿Cómo se imaginan una sala de clases ideal? Lluís Tarín, secretario ejecutivo del modelo, de visita en Chile contó el plan piloto de este modelo que entiende el éxito de un niño como ser capaz de tener un proyecto vital propio. Aquí parte de su receta.

Han sido seis años de pensar cómo transformar el modelo educativo actual que expulsa a los niños cuando no rinden y termina con jóvenes que no saben qué hacer con sus vidas. Así nació Horizonte 2020, el modelo jesuita de colegios de Cataluña, que entiende que educar es conseguir que un chico (a) tenga un proyecto vital personal, que sea hábil en conducir su vida, ser creativo, tener metas, ser personas contentas, compasivas, conscientes, comprometidas, empáticas, que socorran al otro, además de inclusivos y tremendamente humanos. Y para lograrlo evaluaron que había que modificar la concepción de qué es enseñar y aprender.

La experiencia y el diálogo los hizo decidir que el centro debe estar en el aprender y si es mejor con un tobogán al medio de las salas; bienvenido sea. Derribaron muros, eliminaron las asignaturas, los horarios y propusieron proyectos guiados por tres profesores en sala, donde la tecnología apoya los procesos.  En estos colegios no hay tareas para la casa, y el rol de la familia está aún en veremos. “La participación de los padres la estamos estudiando, en un principio los hemos invitado a enseñar materias que les gustan, como por ejemplo meteorología o cocina. A un papá que le gusta preparar alimentos, lo invitamos a contar los ingredientes de la cocina en la Roma antigua”, comenta Lluís Tarín.

El catalán Lluís Tarín, de visita en Chile, explicó que el cambio de metodología de este modelo es global, toma mucho tiempo e implica remover varias piezas: profesores, directores de colegios, infraestructura, administración y asignaturas. A los profesores se les entrevista, se les forma y se les conecta con su vocación, si les entusiasma trabajar en equipo y sobretodo aprender de los materiales curriculares, y en los temas en los cuales van a trabajar los alumnos es un aporte.  El sistema económico es también un pilar, debemos reinvertir los recursos en el colegio, pero en qué área, eso también se conversa.

La jornada de los alumnos es la misma que los otros colegios, la diferencia es que organizan su semana con proyectos y cada día destinan 20 minutos al principio y al final del día con reflexiones, a veces es pensar en un compañero que ha tenido un alcance o el comentario de una noticia, o cómo cuidar al medioambiente, etc. Al final de la semana se explican los avances, las conclusiones y son evaluados.

Los resultados que han tenido alumnos muchísimos más motivados, conectados con la emoción de trabajar en la escuela, interesados con la temática escolar porque les atrapa y porque tienen voz propia.

-¿Qué pasa con los alumnos más lentos?

-En las aulas hay tres profesores, si un chico o chica se retrasa un profe le presta más atención, otras veces hay algunos que no corren lo suficiente, tienen más capacidad y a ellos se les da más.

-¿Cómo se les evalúa?

-Mediante boletines de competencias, hemos definido 7 que se van valorando en funciona del dominio y lo entregamos gráficamente a los padres. La idea es que los chicos y los padres lo entiendan, son gráficos fáciles y van con la calificación oficial.

-¿Cómo es el sistema de admisión?

-Son escuelas subvencionadas y tienen alta demanda con el mismo tratamiento de las escuelas públicas, los padres pagan unas cuotas adicionales, pero menos que un copago.

-¿Cómo ha sido el apoyo del Estado?

– Nos dejan hacer, esto es una experiencia piloto y damos información permanentemente a la autoridad.

-¿Qué es el fracaso para ustedes? 

-No estar motivado, no saber qué hacer en la vida, no tener proyecto vital, no saber para qué sirves, ser incapaz de transformar el mundo y  mejorarlo.

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