¿Por qué?

Vivimos en un mundo definido por la velocidad de los cambios. Un mundo que necesita cada vez más de ideas, de pensamientos, de valores humanistas, de la empatía. ¿Cómo dotamos de significado a los cambios de hoy?
Quienes se desenvuelven en las Humanidades y en las Ciencias Sociales suelen ser quienes plantean las preguntas esenciales. Los que cuestionan el status quo. Los que, en medio del vertiginoso ritmo de la inmediatez, de los resultados, de la productividad, se preguntan por el sentido de lo que hacemos, el sentido del ser humano.
¿De qué modo participamos en la globalización si no comprendemos quiénes somos y qué es aquello que nos hace singulares como personas, como ciudadanos, como nación? Sin las Humanidades no es posible traer al presente las lecciones del pasado, ni comprender mejor lo que nos hace humanos a través del arte y otras manifestaciones de la cultura, ni dotar a los acelerados cambios científicos y tecnológicos de un marco ético. Sin las Ciencias Sociales -como la Economía, la Sociología, la Geografía-, no es posible transformar el crecimiento económico en verdadero desarrollo: aquel que, más que riqueza, lo que crea es una sociedad equitativa, justa, creativa, humana.
Textos y entrevistas del sitio: Carmen Sepúlveda, periodista.

Por qué enseñar arte y cómo se está haciendo en pandemia

Junio, 2021 | Calidad de vida, Covid-19, Cultura, Educación, Entrevista, Home UAH, Sociedad

Alejandra Orbeta

Académica de la Facultad de Filosofía y Humanidades UAH

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Según la Unicef, 168 millones de niños y niñas estudian con clases virtuales debido a la COVID-19 y en Chile los profesores, en especial los de artes visuales, tuvieron que pensar nuevos métodos pedagógicos. Crearon clases virtuales mixtas y el sistema delivery pedagógico que significa ir a las casas de los alumnos y alumnas. El impacto y las transformaciones que deja la pandemia en los docentes y en especial en la enseñanza de las artes visuales es la investigación dirigida por la académica de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Alberto Hurtado, Alejandra Orbeta.
Si para enseñar artes visuales un/a profesor/a necesita un espacio físico diferente, materiales, una relación directa y cercana con el/la alumno/a más un conjunto de materiales, y un proyecto personal que derive en una forma de entender el mundo: ¿Se puede enseñar arte a distancia? Y si es así: ¿Cómo se está haciendo en Chile?

La crisis sanitaria ha impactado en todas las actividades humanas, y entre ellas, fuertemente a la educación. Los centros escolares fueron cerrados para evitar los contagios, y los/as profesores/as se han visto obligados/as a realizar sus clases de manera virtual en un país donde la desigualad golpea en la conexión de los hogares y en el uso de las tecnologías. Según la IX Encuesta de Acceso y Usos de Internet de la Subsecretaría de Telecomunicaciones, en los segmentos de menores ingresos solo un 38% tiene un computador, mientras que en el de mayores ingresos esa cifra llega a un 93%.

Frente a esta realidad, la investigación “Tensiones, desafíos y oportunidades para la educación artística en tiempos de pandemia: una mirada desde un grupo de docentes de artes visuales en Chile” dirigida por la académica de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Alberto Hurtado, Alejandra Orbeta junto a las investigadoras Marcela Doren y Claudia Sanhueza busca respuestas que orienten a la comunidad escolar, a los/as profesores/as de artes visuales y también a quienes se están formando como futuros/as docentes. En ese sentido, como menciona la Doctora en Educación (Ph.D.) de la Universidad de Wisconsin-Madison, Inés Dussel, los edificios escolares cerraron, pero la escuela sigue funcionando. Pero ¿A qué costo?

Para la académica Alejandra Orbeta, esta situación interesó, especialmente en relación al área de las artes visuales porque tradicionalmente está muy vinculada al espacio físico del taller y a la práctica artística. “Por eso, nos pareció interesante indagar qué estaba ocurriendo, cómo se estaban realizando las clases en esta modalidad en diferentes territorios y cómo se resolvía la educación a partir de este inédito escenario”, explica.

Nueve profesoras cuentan su historia

Con ese propósito y buscando diversidad, el estudio recogió los relatos de nueve profesoras de artes visuales del norte, centro y sur del país, que trabajan en centros escolares de dependencia municipal, particular subvencionada y privada.

A partir de hallazgos preliminares, surgieron preguntas relevantes para el debate público: qué entendemos por escuela, qué entendemos por enseñanza y por aprendizaje de las artes, qué rol se le asigna a la presencialidad de los/as estudiantes en las escuelas, y cuánta responsabilidad se le atribuye socialmente a los/as docentes y a la función de la enseñanza de las artes para la formación artística y cultural del país.

“Todas estas profesoras muestran un alto compromiso con sus estudiantes”

– ¿Qué hallazgos preliminares se detectan en este estudio? –
Uno de los primeros hallazgos es la conceptualización sobre el tipo de educación que se está impartiendo y nos parece que no estamos frente a una educación online como se ha difundido, sino más a una Enseñanza Remota en Emergencia (Emergency Remote Teaching), como señalan Hodges, Moore, Lockee, Trust y Bond (2020). Ambos tipos de educación guardan distinciones, como, por ejemplo, el diseño pedagógico, la planificación y la organización previa.

Otro aspecto importante es que todas las profesoras han resuelto de una manera efectiva la enseñanza virtual a partir de los recursos pedagógicos que tienen. En ese sentido, su formación profesional les ha permitido responder a la contingencia con propuestas didácticas. Sin embargo, eso ha tenido un costo personal importante.

También pudimos constatar que las profesoras han incorporado prácticas autónomas de aprendizaje de las tecnologías, a partir de diversos niveles de conocimiento inicial. Esto ha implicado una gran inversión de tiempo en paralelo a su práctica pedagógica pero la mayoría lo considera positivo y una instancia formadora que permanecerá en el tiempo.

Se observa, asimismo, que ha ocurrido de manera emergente una práctica investigativa y reflexiva en la que se va distinguiendo lo que resulta para cada grupo y estudiante en particular. Todas estas profesoras muestran un alto compromiso con sus estudiantes y con el aprendizaje de las artes.

El “delivery pedagógico”

– ¿Cómo están haciendo las clases los profesores? –
Encontramos varias modalidades que se podrían organizar en tres: sincrónica, asincrónica y mixta. La primera implica reunirse al mismo tiempo en la clase a través de una video conferencia, la segunda, que estudiantes y profesor/a interactúen vía internet, pero no de forma simultánea, y la tercera, supone utilizar ambas modalidades. Una solución particular que han encontrado algunos centros educativos es el “delivery pedagógico”, que consiste en llevar la escuela a la casa de los/as estudiantes que no poseen conexión ni dispositivos tecnológicos. En esta modalidad, se les manda a los/as estudiantes las guías, textos y apoyo pedagógico, y en algunos casos, incluso las docentes les van a hacer clases de manera individualizada.

Las artes permiten una aproximación al mundo

– ¿En general por qué enseñar artes visuales en relación a otras materias como matemática o lenguaje es más complejo? –
-Enseñar artes visuales es diferente a enseñar otras materias porque es un área de conocimiento particular. Si bien puede haber cruces interdisciplinarios, las artes tienen su propio campo. Algunos autores/as han buscado establecer qué aportan las artes a la educación, a la experiencia, al desarrollo humano y ahí hay varios aspectos que mencionar. Entre los más relevantes, se considera que las artes permiten una aproximación al mundo desde una posición enriquecida y compleja en que se congregan dimensiones intelectuales, emocionales y sensibles.

– ¿Cuánto impacta en el desarrollo de la sensibilidad estética de las personas? –
-La sensibilidad estética y artística permiten una experiencia particular de las vivencias personales. En ese sentido, algunos autores/as han elaborado ciertas propuestas. Por ejemplo, el filósofo y educador norteamericano que lideró el movimiento de la Educación Progresista en su país, John Dewey propone que la experiencia estética debería estar entrelazada con las otras experiencias humanas porque de este modo la vida se enriquece y adquiere una mayor intensidad. Por otro lado, la teórica del arte, la mexicana Kathya Mandoki plantea la importancia de la estética del cotidiano y de reconocerla en las prácticas sociales. De este modo, el desarrollo de una sensibilidad estética, vinculada o no a las artes, permite cierta capacidad de conexión y de búsqueda de sentido tanto con lo permanente como con los vertiginosos cambios que se suscitan en la actualidad.

La educación artística es un derecho

– ¿Entonces qué hace diferente a un alumno/a que recibe esta formación de otro que no tiene esa oportunidad? –
-Es importante mencionar que se ha planteado el acceso a las artes y la cultura como un derecho y se han difundido algunos estudios realizados por UNESCO, OCDE y OEI, y también por académicos que plantean algunos beneficios de la educación artística. Las investigaciones realizadas, entre otros aspectos, indican que cuando los/as estudiantes en fase de aprendizaje entran en contacto con procesos artísticos y reciben una enseñanza que incorpora elementos de su propia cultura, esto estimula su creatividad, su iniciativa, su imaginación y, además, su capacidad de reflexionar críticamente. En este sentido, les permite construir aspectos relevantes de su identidad personal y cultural.

– ¿Una vez terminada esta investigación les gustaría que fuera un insumo y para quiénes? –
-Nos parece que debería ser, en primer lugar, un insumo para profesoras/es de artes visuales, jefes de UTP, directores de instituciones escolares y/o académicos/as de universidades. Si bien el estudio se focaliza en profesoras de artes visuales, algunos de sus resultados se pueden transferir a las otras áreas educativas. En segundo lugar, esta investigación puede ser difundida en instituciones formadoras de docentes y, de este modo, aportar con los nuevos aspectos surgidos de la contingencia, que deberían tomarse en cuenta para la formación de los/as nuevos/as profesores/as. Por último, creemos que puede ser un aporte a la discusión sobre la educación de las artes, sus complejidades, dificultades, pero también sobre sus fortalezas.

Alejandra Orbeta es Doctora en Ciencias de la Educación y Licenciada en Estética, Pontificia Universidad Católica de Chile y sus áreas de investigación son los estudios visuales y educación artística; enfoques, teorías y didáctica de las artes visuales. Actualmente es académica de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Alberto Hurtado.

Links UAH:
Alejandra Orbeta, Académica de la Facultad de Filosofía y Humanidades
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Departamento de arte: Investigación
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