¿Por qué?

Vivimos en un mundo definido por la velocidad de los cambios. Un mundo que necesita cada vez más de ideas, de pensamientos, de valores humanistas, de la empatía. ¿Cómo dotamos de significado a los cambios de hoy?
Quienes se desenvuelven en las Humanidades y en las Ciencias Sociales suelen ser quienes plantean las preguntas esenciales. Los que cuestionan el status quo. Los que, en medio del vertiginoso ritmo de la inmediatez, de los resultados, de la productividad, se preguntan por el sentido de lo que hacemos, el sentido del ser humano.
¿De qué modo participamos en la globalización si no comprendemos quiénes somos y qué es aquello que nos hace singulares como personas, como ciudadanos, como nación? Sin las Humanidades no es posible traer al presente las lecciones del pasado, ni comprender mejor lo que nos hace humanos a través del arte y otras manifestaciones de la cultura, ni dotar a los acelerados cambios científicos y tecnológicos de un marco ético. Sin las Ciencias Sociales -como la Economía, la Sociología, la Geografía-, no es posible transformar el crecimiento económico en verdadero desarrollo: aquel que, más que riqueza, lo que crea es una sociedad equitativa, justa, creativa, humana.
Textos y entrevistas del sitio: Carmen Sepúlveda, periodista.

Las nuevas tensiones del clima laboral

Septiembre, 2018 | Economía, Entrevista

 Álvaro Soto

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¿Cómo es una red de instituciones del Estado en que son los profesionales del sector privado quienes ejecutan los programas sociales? Analizar los roces y describir las diversas condiciones laborales de los trabajadores, es la investigación de Álvaro Soto, académico de la Facultad de Psicología UAH.

El trabajo ocupa un lugar fundamental en las vidas de las personas, más en un país como Chile donde se trabajan muchas horas. Por lo mismo, conversar de trabajo interpela a los adultos y hace eco en los diferentes actores sociales.  ¿Qué entrega el trabajo? Una de las respuestas podría ser que da un sentido de propósito e identidad o permite obtener ingresos para satisfacer las necesidades de la vida moderna. Puede ser fuente de dignidad y de satisfacción, pero también se puede convertir en una fuente de explotación y frustración.

Una investigación indaga en las subjetividades en trabajo y cómo conviven trabajadores en condiciones tan diversas unas de otras. Identificar las tensiones que se generan en esa convivencia, es el propósito del proyecto Fondecyt “Subjetividades en el trabajo en red: las identidades laborales de trabajadores de redes surgidas de alianzas público-privadas (REDES APP) en Chile “, del académico Álvaro Soto, psicólogo de la Facultad de Psicología de la UAH, junto a los coinvestigadores Antonio Stecher decano de la Facultad de Psicología de la UDP, Jorge Cea académico de la Facultad de Economía y Negocios de la U. Austral, más dos colaboradores Alan Valenzuela ex alumno del Magíster en Gestión de Personas y la alumna Teresa Cornejo, ambos de la Facultad de Psicología UAH

Según el académico, la economía actual ya no funciona con grandes organizaciones, sino más bien a través de redes muy heterogéneas de provisión de servicios, donde la gente convive, comparte o depende entre sí desde posiciones y pertenencias diversas. El propósito de esta investigación es entender esa complejidad que dará luces sobre clima laboral general del país. Y para lograrlo se estudiarán 15 ministerios del Estado que hacen funcionar sus Programas bajo la fórmula de redes público-privadas. Lo que se analizará es el modelo laboral que nace en torno a un programa social, donde los trabajadores públicos participan en el diseño de los programas, pero la ejecución se realiza a través de consultoras o profesionales independientes.

“Lo que nosotros hacemos es analizar estas redes en toda su complejidad, desde el profesional que está a cargo en el nivel central del ministerio, pasando por oficinas regionales hasta las consultoras. Tratamos de entender la experiencia de esos trabajadores respecto del usuario, de la acción pública y eso lo analizamos a partir de identidades laborales”, explica Soto.

Este modelo público-privado responde a las transformaciones del Estado, marcadas por la “nueva gestión pública” que plantea que hay que desarrollar formas de gestión propias del mundo privado al público, partiendo de un supuesto de que lo que venía siendo el sector público era ineficiente. De ahí los grandes servicios públicos se convierten en agencias centrales que licitan y entregan proyectos vía licitaciones y concursos públicos a privados. Y estos privados, evidentemente, proponen formas de empleo mucho más flexibles y precarias a sus trabajadores.

Pero, más allá del modelo laboral particular, lo relevante en la investigación es que da luces de cómo se están construyendo sujetos en el mundo del trabajo hoy día, y cuáles son las tensiones que viven las personas porque, a diferencia de lo que ocurría antes, hoy se tiende a individualizar a las personas como únicos responsables de su propia trayectoria laboral, a diferencia de décadas pasadas en que era la empresa la responsable de ofrecer carreras profesionales a su gente.

-¿Qué costo puede tener esta nueva mirada más individualista del trabajo?-

-Hay un montón de sacrificio para las personas. Con este estudio podemos ponerlo más en contexto y generar explicaciones que no sean las tradicionales que asocian a las debilidades de las personas, sino que decir que en las condiciones de trabajo y de las formas que entra el profesional a ejecutar su labor, es inevitable que se sienta muy conflictuado.  Es dar luces sobre la diversidad de experiencias contemporáneas en el mundo laboral y del tipo de sociedad que estamos teniendo.

La investigación describirá la configuración de las redes público-privadas, analizará los documentos oficiales que estructuran los programas, realizará un análisis crítico del discurso para entender cuáles son las imágenes de sociedad, estado, ciudadano que hay detrás y acercarse a las personas a través de encuestas para saber su trayectoria biográfica.

Según Álvaro Soto, las audiencias de destino de éste trabajo son múltiples: por un lado la académica que genera conocimiento nuevo de las subjetividades contemporáneas, y por otro lado las empresas y el Estado. “Al final entregaremos buenas pistas para mejorar, por eso tenemos el propósito de llegar con los resultados a los propios trabajadores y no pensar que “es así la pega y no hay nada más que hacer”. Lo relevante es no imponer una sola imagen del trabajador, esa de manual de recursos humanos, porque la vida no es así. Veremos todas esas tensiones y cómo la gente las saca adelante”, concluye.

Links UAH:
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