¿Por qué?

Vivimos en un mundo definido por la velocidad de los cambios. Un mundo que necesita cada vez más de ideas, de pensamientos, de valores humanistas, de la empatía. ¿Cómo dotamos de significado a los cambios de hoy?
Quienes se desenvuelven en las Humanidades y en las Ciencias Sociales suelen ser quienes plantean las preguntas esenciales. Los que cuestionan el status quo. Los que, en medio del vertiginoso ritmo de la inmediatez, de los resultados, de la productividad, se preguntan por el sentido de lo que hacemos, el sentido del ser humano.
¿De qué modo participamos en la globalización si no comprendemos quiénes somos y qué es aquello que nos hace singulares como personas, como ciudadanos, como nación? Sin las Humanidades no es posible traer al presente las lecciones del pasado, ni comprender mejor lo que nos hace humanos a través del arte y otras manifestaciones de la cultura, ni dotar a los acelerados cambios científicos y tecnológicos de un marco ético. Sin las Ciencias Sociales -como la Economía, la Sociología, la Geografía-, no es posible transformar el crecimiento económico en verdadero desarrollo: aquel que, más que riqueza, lo que crea es una sociedad equitativa, justa, creativa, humana.
Textos y entrevistas del sitio: Carmen Sepúlveda, periodista.

La improvisada escuela de comienzos del siglo XX en Isla de Pascua

Abril, 2016 | Educación, Género y diversidad

Javier Corvalán

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La primera escuela en Rapa Nui funcionó bajo el mando de  la Marina, más adelante estuvo en manos  de una congregación de religiosas monjas y cuando el gobierno de Chile se hizo cargo mandó profesores que continuaron enseñando en español a los niños isleños. Un siglo de docencia en la isla ¿Por qué fue tan difícil hablar en su idioma? 

“Isla de Pascua representa una experiencia singular para Chile aun cuando su existencia aparezca para los chilenos como parte de lo obvio. Sin embargo, no es obvio que un país latinoamericano tenga una posesión en otro continente, más aún si en el momento de incorporarla a su territorio ella era un territorio habitado por un pueblo polinésico totalmente ajeno a la idea de “indios” propia del suelo americano”. Así presenta el Doctor en Sociología y académico de la Universidad Alberto Hurtado, Javier Corvalán, parte de la historia de la educación continental que se llevó a cabo en la Isla de Pascua entre los años 1914 hasta el 2014.  

En el libro: “Educación en Rapa Nui: Sociedad y Escolarización en Isla de Pascua (1914-20114)”, recorre  el trato educativo que se le dio a los isleños y cómo se pensó educar a una población culturalmente muy distinta. En este proceso priorizó la idea de chilenidad sin comprender lo distinto de la cultura del pueblo polinésico.

Según Corvalán, la primera escuela chilena se encargó en gran medida de dejarles claro a los niños y a sus padres de qué se trataba Chile, cuál era su lengua, su cultura y su historia, aprovechando para eso que misioneros franceses algunas décadas atrás habían iniciado ya un trabajo de occidentalización.

La sala de clases instalada en la isla fue un proceso difícil para los isleños, para los docentes y también para las autoridades. Los factores son múltiples: la poca conectividad, pero más complejo aún fue el nulo concepto de escuela que tenían los isleños y a su vez, la inexistencia –como producto de la época- de capacidades por parte de las autoridades educacionales chilenas para comprender y valorar un proceso educativo intercultural.  

La escuela a cargo de la Marina duró hasta 1934 y tenía la autorización de castigar con trabajo forzado a los padres que no enviaban a sus hijos a estudiar. Este modelo fue criticado por diversas autoridades chilenas debido a la incapacidad de la Marina por llevar a cabo un procso educativo acorde con los parámetros de la época.

Hasta la década de 1950 la idea fue crear identidad de chilenos entre los rapanui. “Los libros de clases y registros escolares de esa época hablan de la precariedad de la escuela, de una mala infraestructura, de ausencia de material para hacer clases, hay mucha queja de la conducta de los niños, y hacia los padres que incentivan a sus hijos a no ir a la escuela”, explica Corvalán.

El desarrollo educacional de la isla durante la dictadura continuó con este desarraigo cultural de la docencia en la isla: “Fue en esa época cuando se produce una brusca disminución del uso de la lengua rapanui, aun cuando hay algunas tímidas iniciativas por enseñar y mantener la lengua local en la escuela de la isla”, agrega.

Solo con el regreso a la democracia en el país a comienzo de la década de 1990, se desarrollan iniciativas más sistemáticas de desarrollo de una educación intercultural en la isla que apoye la recuperación de la lengua local desde el sistema escolar. Esto, sin embargo, coincide con la llegada de colegios privados al territorio en medio de un ambiente competitivo entre los establecimientos que no resulta del todo favorable a un proyecto de educación intercultural.

Libro: Educación en Rapa Nui: Sociedad y Escolarización  en isla de pascua (1914-20114) de Javier Corvalán.

 

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