¿Por qué?

Vivimos en un mundo definido por la velocidad de los cambios. Un mundo que necesita cada vez más de ideas, de pensamientos, de valores humanistas, de la empatía. ¿Cómo dotamos de significado a los cambios de hoy?
Quienes se desenvuelven en las Humanidades y en las Ciencias Sociales suelen ser quienes plantean las preguntas esenciales. Los que cuestionan el status quo. Los que, en medio del vertiginoso ritmo de la inmediatez, de los resultados, de la productividad, se preguntan por el sentido de lo que hacemos, el sentido del ser humano.
¿De qué modo participamos en la globalización si no comprendemos quiénes somos y qué es aquello que nos hace singulares como personas, como ciudadanos, como nación? Sin las Humanidades no es posible traer al presente las lecciones del pasado, ni comprender mejor lo que nos hace humanos a través del arte y otras manifestaciones de la cultura, ni dotar a los acelerados cambios científicos y tecnológicos de un marco ético. Sin las Ciencias Sociales -como la Economía, la Sociología, la Geografía-, no es posible transformar el crecimiento económico en verdadero desarrollo: aquel que, más que riqueza, lo que crea es una sociedad equitativa, justa, creativa, humana.
Textos y entrevistas del sitio: Carmen Sepúlveda, periodista.

Investigadora UAH analiza cómo se ha redefinido el patrimonio cultural en el escenario sociopolítico actual

Agosto, 2022 | Calidad de vida, Cultura, Educación, Entrevista, Home UAH, Sociedad

Javiera Bustamante

Investigadora Universidad Alberto Hurtado, académica del Magíster en Antropologías Latinoamericanas

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Investigadora UAH analiza cómo se ha redefinido el patrimonio cultural en el escenario sociopolítico actual.
En su última investigación la antropóloga Javiera Bustamante, magíster en Antropologías Latinoamericanas, fija su análisis en cuatro sitios: el monumento del General Baquedano, la Villa San Luis de Las Condes, el Balneario Popular de Las Rocas de Santo Domingo en la Región de Valparaíso y la Iglesia de la Veracruz en Barrio Lastarria. Todos, hoy, diferentes de lo que fueron. ¿Qué hacer con su historia?
por Carmen Sepúlveda

Los cuatro sitios en los que Javiera Bustamante fija su investigación son monumentos históricos protegidos. Hay unos que están más cuidados y protegidos desde la mirada pública y otros que están a la suerte de fundaciones que buscan defender su recuperación y preservación, como la Iglesia de la Veracruz de Barrio Lastarria.

La pregunta global de su investigación busca resolver si los monumentos históricos pueden ser reconocidos en su historia contrahegemónica y en su destrucción. O dicho de otro modo: si el Estado, que postula que el patrimonio es dinámico, lo materializa en su gestión.

Javiera hizo su tesis sobre el Patio 29 del Cementerio General, utilizado como centro de inhumación clandestina de detenidos desaparecidos durante la dictadura, entre los años 1973 y 1976. El inicio de su trayectoria académica estuvo cruzada por el patrimonio y la memoria, así como por el duelo inacabado, la falta de justicia y la historia negra del país.

De eso han pasado años. Hoy Javiera está concentrada en el proyecto Fondecyt de Iniciación 11200326: “Destrucción, desafectación y contranarrativas patrimoniales. Redefinición del patrimonio cultural en el Chile actual”, que se encuentra en su segundo año de investigación y cuya génesis estuvo dada por el estallido social de 2019.

Imágenes por Oscar Olivares

 

“Algo está pasando con la noción y concepción canónica del patrimonio, que es muy dura de romper —dice—. Yo trabajo con patrimonios que, si bien son reconocidos y valorados por la comunidad, no son monumentos históricos protegidos por la Ley de Monumentos Nacionales. Lo que me interesa es la disputa entre el Estado, en cuanto a ente que protege jurídicamente, y el uso y apropiación del patrimonio por parte de la ciudadanía”.

En términos metodológicos, la investigación se ha basado en la observación, en hacer etnografía de los cambios materiales y simbólicos de estos lugares. En el caso de la Villa San Luis, primero se recortó el polígono, luego se fue abajo uno de los bloques que quedaba y la persistencia del que aún está —ahora enrejado—. Ahora viene el proceso de construcción del memorial y la idea es seguir el proceso para observar cómo se modifican las materialidades. Lo más difícil ha sido encontrar un relato en la iglesia de Lastarria porque, según Javiera, nadie quiere hablar “porque la población ha cambiado mucho producto de procesos de gentrificación”.

Ahora el equipo está haciendo una encuesta de los procesos de redefinición desde los funcionarios estatales y de organizaciones, y de grupos que trabajen en gestión e investigación del patrimonio. “Queremos saber cuál es la percepción que tienen de los procesos de transformación y cuál es el futuro del patrimonio: qué hacer con aquello intervenido, qué hay después del patrimonio abandonado. ¿Tiene que estar siempre restaurado o una iglesia puede convertirse en una biblioteca pública? ¿Pueden los monumentos quedar a libre uso y apropiación por parte de las personas?”.

Con la intensidad de su estudio, Javiera plantea una serie de interrogantes e interpela a la sociedad en su conjunto, sin dejar a nadie afuera del debate sobre el patrimonio y su deconstrucción.

Conoce el proyecto acá.

Links UAH:
Magíster en Antropologías Latinoamericanas
Postgrado UAH
Ediciones UAH

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